El 29 de Junio una nave espacial de SpaceX Dragon ha despegado de Florida con tripulantes muy importantes: 20 ratones de laboratorio.

Habitat del ratón – NASA

Los ratones se han unido a los astronautas de la Estación Espacial Internacional (ISS) y hacen parte de un estudio del Centro para el Sueño y la Biología Circadiana de la Universidad de Northwestern (CSCB).

El plan: Diez pasarán un récord de 90 días en órbita, mientras que los otros 10 regresarán a la Tierra después de 30 días. Los investigadores verán cómo el espacio afecta los ritmos circadianos de los ratones  (procesos biológicos que ocurren en ciclos de 24 horas), el microbioma (las bacterias y otros microorganismos que viven dentro y sobre el cuerpo) y otros procesos fisiológicos.

Estudio de gemelos de la NASA

Para este proyecto, el astronauta Scott Kelly pasó un año a bordo de la ISS, mientras que su hermano gemelo idéntico Mark (también astronauta) se quedó en la Tierra. A principios de este año, la NASA publicó los hallazgos preliminares del estudio señalando que el tiempo de Scott en el espacio había afectado el 7%  de sus genes.

Scott Kelly, izquierda, y su hermano gemelo idéntico Mark Kelly. Getty Images / Bill Ingalls / NASA

Los 20 ratones que se dirigen hacia la ISS también tienen hermanos idénticos que permanecerán en la Tierra en un centro de investigación de la NASA, en donde experimentarán exactamente las mismas condiciones que sus hermanos, lo que le permitirá a los científicos observar cómo el estar en el espacio cambia la fisiología y los comportamientos de un ratón. 

 Los ratones y los humanos son biológicamente diferentes (obviamente), la esperanza es que esta replicación casi exacta de las condiciones proporcionará un recuento aún más preciso del impacto del espacio en el cuerpo.

EL CAMINO A MARTE.

Ya conocemos diferentes riesgos para la salud relacionados con la exposición espacial: Pérdida de visión, cáncer y afecciones psicológicas, pero no sabemos realmente cómo un largo tiempo en el espacio podría afectar el cuerpo humano. 

Dado que una misión a Marte probablemente demorará varios años, debemos resolverlo antes de enviar a alguien a nuestro vecino planetario.

Si bien 90 días pueden no parecer largos, equivalen a nueve años de nuestras vidas, por lo que estos pequeños ratones astronautas podrían tener la clave para descubrir qué sucede cuando pasamos un período significativo de nuestras vidas más allá de la atmósfera de la Tierra.