Actualmente, podríamos comprender mejor como tratar las afecciones de salud con un componente genético, desde el cáncer hasta la depresión.

Suena genial y futurístico pero para llevar a cabo investigaciones sobre genoma, las personas deben estar dispuestas a compartir una gran cantidad de información personal con aquellos que realicen el estudio, lo que podría incluir todo su código genético, además de cualquier información contextual, como un historial médico o hábitos dietéticos.

El 2018 ha sido el año de las filtraciones de datos, lo que es muy razonable que seamos escépticos de compartir nuestra información para algún estudio científico que puede contener información sobre el pasado y el futuro médico, incluyendo factores de riesgo o afecciones genéticas que no quisiéramos transmitir al mundo o a empleadores potenciales.

Un grupo de científicos informáticos y matemáticos del MIT y Cambridge trabajan para encriptar hasta 23.000 códigos genéticos, manteniéndolos anónimos para el mayor número posible de personas.

Al cortar los datos confidenciales, una red de servidores los mantiene separados, brindando mayor seguridad. Los investigadores afirman que su nueva herramienta de cifrado podría ampliarse y permitir a los investigadores analizar hasta un millón de genomas, algo que hasta ahora no era posible, ya que ningún sistema podría almacenar tanta información de manera segura.

Permanecer realmente anónimo mientras las personas estudian tu genoma no es realmente posible, después de todo, tu genoma es básicamente un identificador único que no puede cambiar circunstancialmente. Esta base de datos agrega límites extra para que muy pocas personas puedan acceder, los científicos podrían estudiar lo que les interesa sin tener acceso a más información de la que necesitan, lo que significa que la investigación genética puede progresar sin algunos riesgos de privacidad y seguridad.

Los datos compartidos para realizar investigaciones científicas  contribuyen a importantes descubrimientos como nuevos conocimientos o tratamientos para enfermedades básicas, conservando la seguridad y la ética en la data.