A medida que el espacio de aprendizaje se mueve hacia plataformas más interactivas y atractivas, los formatos tradicionales como el libro de texto se vuelven obsoletos. Las nuevas tecnologías continúan cambiando los hábitos y las expectativas de los consumidores.

A medida que el espacio de aprendizaje se mueve hacia plataformas más interactivas y atractivas, los formatos tradicionales como el libro de texto se vuelven obsoletos. Las nuevas tecnologías continúan cambiando los hábitos y las expectativas de los consumidores.

Fuente: Nerdilandia

Los padres y sus hijos millennials y centennials son cada vez más conocedores de la tecnología y quieren acceso  a herramientas educativas y de aprendizaje que actúan de la misma manera que un producto como Netflix o Uber, con el mismo nivel de experiencia de usuario y calidad a la que están aconstumbrados.

Las aplicaciones educativas alivian algunas de las preocupaciones primarias de los padres sobre el tiempo de pantalla, creando un espacio donde los niños pueden interactuar con el contenido educativo de la manera que más les convenga, personalizada, divertida, adaptable y en constante movimiento. Los padres se sienten seguros sabiendo que sus hijos aprovechan al máximo su tiempo de pantalla para el desarrollo.

En esencia, esto tiene la capacidad de introducir herramientas de aprendizaje y desarrollo en la rutina de un niño, el mercado del aprendizaje digital y sus diversas verticales ha crecido rápidamente. Hoy en día, las aplicaciones educativas son el tercer segmento más grande en la tienda de aplicaciones, que representa casi el 10% de todas las aplicaciones y se prevé que el mercado aumente a una tasa de crecimiento anual del 28% hasta 2020. Empresas como Tinybop, Platzi , Hopster y Duolinguo están liderando el camino para crear experiencias de aprendizaje sorprendentes.

La razón principal del crecimiento es que estas herramientas tienen la capacidad de ofrecer a las familias y a las escuelas una interacción más divertida, entretenida e interesante para los jóvenes con una mejor experiencia de usuario.

Usando los códigos y la mecánica de otras experiencias digitales para su beneficio, las aplicaciones educativas pueden capturar y retener la atención de los niños mejor de lo que podría hacerlo un libro.

Informes recientes han demostrado que más del 25% de las escuelas de EE. UU tienen una proporción de dispositivos de 1: 1, muchas más usan tabletas o Chromebooks y diversos servicios digitales para aumentar su enseñanza. Estas aplicaciones permiten a los docentes ser más productivos a través de herramientas de gestión del aula, involucrar a sus alumnos e introducir la interactividad en sus rutinas, realizar un mejor seguimiento del progreso de los estudiantes aprovechando el análisis de datos y fortalecer la comunicación con padres e hijos.

Fuente: Huffingtonpost